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Diplomatura de Educación Social - 1997 / 1999 - Firehaired
PSICOLOGÍA SOCIAL
INDICE
Qué es la Psicología Social y su campo de
estudio................................. Pág.1
La percepción
interpersonal....................................................... Pág. 2-3
Las conductas de
ayuda............................................................ Pág. 4
La
agresión.......................................................................
Pág. 5
Las relaciones de
poder........................................................... Pág. 6
El “lavado de
cerebro”............................................................ Pág. 6
Los
grupos........................................................................
Pág. 7-8
Los prejuicios
sociales........................................................... Pág. 9
Los estereotipos
sociales......................................................... Pág. 9
Reducción de prejuicios y del conflicto
intergrupal............................... Pág. 10
La desviación social: los grupos
marginados........................................ Pág.10-11
La conducta de
multitudes.......................................................... Pág. 11
Los
rumores........................................................................
Pág. 12
INTERACCIÓN HUMANA Y CONDUCTA SOCIAL
- QUÉ ES LA PSICOLOGÍA SOCIAL Y SU CAMPO DE ESTUDIO.
La Psicología social es una ciencia, nacida en el s XX ( primeros textos en
1908) aunque con raíces en la antigua Grecia, fruto de la unión entre la
psicología y la tradición sociológica, y que estudia como los pensamientos, los
sentimientos y la conducta del individuo están influidos por otros miembros del
colectivo, bien mediante interacción directa entre dos personas, estableciendo
una doble dirección, o bien mediante el mismo tipo de interacción, dirigida esta
vez en una única dirección. Surgió, según los sociólogos, por la imposibilidad
de concebir la vida humana fuera del marco que establecen sus relaciones
sociales, es decir, que el individuo necesita de los otros para existir, y por
tanto, todo aquello que somos, pensamos y sentimos es producto de esta
interacción social. Por otra parte, los psicólogos sociales, según su máxima que
dice que la influencia de los otros no solo se manifiesta en el individuo, creen
que el mejor método para alcanzar un mayor conocimiento de la interacción social
es el método científico natural que se basa en la observación cuidadosa y
sistemática, y de una experimentación rigurosa y controlada, y mediante el cual
desarrollan su misión de intentar comprender y explicar más adecuadamente la
compleja vida social humana para poder predecir, intervenir y resolver algunos
de los problemas sociales de la sociedad moderna. En lo que respecta a su
evolución, podemos ver que, tras la Segunda Guerra Mundial y posteriormente a la
formación de escuelas como las de Moreno y Lewin, se ha asistido a un constante
crecimiento de las publicaciones, con un progresivo perfeccionamiento de los
métodos de estudio, que cada vez se alejan más de la mera especulación
metafísica.
Debido a que la conducta social es muy compleja y viene a menudo determinada por
infinidad de causas que impiden la creación de una teoría básica general, para
dar paso a teorías reducidas basadas en alguna de las corrientes teóricas u
orientaciones generales que ya existen en psicología social ( sociológica,
cognitiva, conductista,...). Los psicólogos sociales, en un intento de
comprender y explicar mejor los fenómenos de la influencia social, distinguen
cuatro diferentes niveles de análisis:
a) Nivel interpersonal o de estudio de los aspectos más interesantes de la
interacción entre dos personas, como lo son el amor, la agresión y el altruismo.
b) Nivel grupal o de los fenómenos más importantes que se generan en el interior
de un grupo, tales como la conformidad y el liderazgo.
c) Nivel intergrupal o de relaciones entre diferentes grupos, viendo, por
ejemplo, como surgen y se mantienen unos prejuicios o como se lucha contra
ellos.
d) Nivel intergrupal o de estudio de los temas generales que afectan a la
multitud, tales como los rumores y el pánico.
Debido a esto, los investigadores se plantean, constantemente, cuestiones sobre
los múltiples aspectos de la conducta social de las personas en un intento de
explicar y comprender mejor los fenómenos de la influencia que ejerce la
sociedad en el individuo, y que intentan resolver a partir de estos cuatro
niveles de análisis.
- LA PERCEPCIÓN INTERPERSONAL
Toda interacción comienza mediante la percepción de otra persona, y la
psicología social estudia los procesos que operan en esta percepción
interpersonal. Hay diferentes formas de formarse opiniones sobre los demás, tal
y como lo es la Kinesia o estudio del lenguaje corporal, que comprende
movimientos de manos y pies, posturas corporales, y sobre todo, expresiones
faciales universales como son la felicidad, la ira o la sorpresa, siendo
denominada la capacidad de disimular estas reacciones , engaño facial. También
la mirada es una gran fuente de información, ya que, dependiendo de si tiene una
persona una mirada fija o huidiza, se puede hacer una diferenciación y afirmar
que la primera es positiva y la segunda no lo es, a la vez que forma parte de un
lenguaje no verbal intensísimo.
Esta percepción que tenemos del otro no siempre es exacta, ya que estamos
sujetos a posibles equivocaciones. Esto ocurre debido a nuestra predisposición a
formarnos una impresión global sin una información completa de la persona,
apareciendo durante este proceso una serie de fuentes de error como el efecto de
primacía o de la primera impresión, la recencia o de la última impresión, el
efecto halo o de confirmación de la valoración inicial mediante datos totalmente
ajenos a esta, y los estereotipos o utilización de un conjunto de creencias
populares sobre las características de una categoría de persona con el fin de
encasillar a alguien. Este último fenómeno está muy extendido y se da por valido
sin más, aunque pueda resultar erróneo.
Dentro de la percepción interpersonal, podemos destacar la atribución de causas
a la conducta como uno de sus procesos más importantes. Se puede dividir en dos
bloques:
a) Atribución interna, que la ejercemos cuando atribuimos la conducta del
individuo a alguna característica permanente, estado de ánimo o actitud de dicho
sujeto. Para poder llevarse a cabo deben cumplirse una serie de requisitos como
la intencionalidad y la no inferencia de posibles fuerzas externas o
ambientales. Una forma para saber si el individuo está bajo influencia es que se
dé que: no se trate de una conducta deseable socialmente, que no se corresponda
en función al papel del individuo, que se genérica ante objetos o personas y que
no sea semejante a la de otras personas en la misma situación.
b) Atribución externa, que la desarrollamos si pensamos que su conducta se debe
a fuerzas externas a él, como pueden ser circunstancias propias de la situación
o debidas a presiones sociales.
Otro de los aspectos más importantes de la interacción social es la atracción
entre dos individuos. Esta atracción interpersonal se define como tendencia o
predisposición del individuo a evaluar más o menos positivamente a otro, y a
acercarnos o alejarnos de él, teniendo como causas el liking o leve simpatía y
el loving o amor apasionado final, contando con una multiplicidad de situaciones
intermedias. Algunos de sus factores responsables, aunque no determinantes,
pueden ser la proximidad física, las características personales y la belleza
física, de la que se deriva la hipótesis de la igualación , que dice que las
personas tienden a emparejarse a niveles similares de belleza. Otros factores
mucho más importantes pueden ser la similaridad de actitudes e intereses, la
complementariedad de necesidades y la reciprocidad de sentimientos. El primero
puede que sea el más importante de todos, ya que, el individuo se encuentra
realizado gracias al apoyo social que recibe por parte del otro y se encuentra
en una situación de equilibrio en lo que a creencias y a opiniones respecta. El
segundo, más polémico, es el de la complementariedad o de que los opuestos se
atraen. Con el fin de compaginar estos dos determinantes, se creó la teoría del
filtro, según la cual, al principio de una posible relación, los individuos se
dirigen a quienes ven similares a ellos en actitudes e intereses, pero que es
gracias a la complementariedad que las relaciones pasan de ser meramente
amistosas a ser más profundas.
Otro determinante puede ser la reciprocidad de sentimientos , ya que tendemos a
querer a quienes nos quieren. Por tanto, dos personas se sienten atraídas cuando
su interacción es mutuamente recompensante, mediante el influjo de la proximidad
física y ciertos rasgos deseables, y la similaridad de actitudes,
complementariedad de necesidades y reciprocidad de sentimientos.
Encontramos, avanzando en el proceso de la percepción, un término relacionado
con la atracción pero distinto de esta por no basarse en recompensas reales o
esperadas del otro con el fin de hacer gratificante la relación. El amor se basa
en recompensas imaginárias y no sigue la lógica positivista de la atracción,
teniendo singular importancia los componentes emocionales. En definitiva, los
rasgos principales de una relación amorosa podrían ser la interdependencia, la
respondibilidad mutua, el tratar de captar las disposiciones profundas y
duraderas de la pareja, la interacción frecuente y el intercambio mutuo de
información personal. Se han intentado establecer diferentes tipos de amor,
llegándose a diferentes conclusiones , como las de Berscheid y Walster, que lo
dividían en amor de compañerismo y amor romántico, o como la tipología de Lee,
que comprende:
a) Eros o amor en el que se necesita al amado, no se es posesivo, y se tiene el
amor por la cosa más importante ya que no le hace sufrir.
b) Ludus o amor lúdico en el que las relaciones son cortas, sin ataduras, y no
se piensa en el futuro de la pareja. Es mentiroso, nada posesivo y evita los
fuertes sentimientos.
c) Storge o amor fraternal de afecto natural. Es una relación tranquila, lenta y
progresiva, dándose en el ámbito rural entre gente que crece junta y que tiene
el amor como base de la familia.
d) Mania o mezcla entre Eros y Lupus. Hay una preocupación excesiva por el amado
con quien se quiere estar a todas horas, y sin quien al vida no tiene sentido.
Se es celoso y se puede llegar a abusar del otro para conseguir su amor.
e) Pragma o búsqueda de una pareja que le funcione y le satisfaga sus
necesidades, planeando un futuro a largo plazo y avanzando poco a poco, a la vez
que cree que nadie merece un gran sacrificio para obtener su amor.
f) Agape o amor dirigido a los demás sin esperar nada a cambio. Es un amor
altruista más racional que emocional y que arranca desde el cristianismo, por lo
que el sexo solo se permite para procrear.
El amor también se ve sujeto aúna serie de fases, que son el contacto cero o de
desconocimiento mutuo, la conciencia de la existencia del otro, la reciprocidad,
durante la cual se adopta la forma “nosotros” en substitución de “yo” y” tú”, y
la fase que podemos llamar de posible existencia del amor.
- LAS CONDUCTAS DE AYUDA
Otro campo de la psicología social es el estudio de las conductas de ayuda o
altruistas y aquellas en las que se combinan la voluntariedad, la ayuda a los
otros y el no esperar nada a cambio, aunque después, la labor reporte una gran
satisfacción interna. El problema del desentendimiento en la ayuda al prójimo ha
suscitado una hipótesis, según la cual, cuanta más gente presencia una situación
conflictiva, menos probable es que alguien intervenga. Esta afirmación es
explicable ya que se base en la inexperiencia de los observadores, que buscan en
otros la responsabilidad que no se ven capaces a asumir, y que a su vez crea
inhibición de la posible conducta espontánea de un espectador que hubiese estado
solo, pasividad referida al modo imitativo hacia el resto de los presentes y la
dispersión de la responsabilidad. Algunos autores señalan que todo radica en la
actividad emocional que la situación suscita en el individuo, y que a la vez es
causante de la ayuda directa que se pueda prestar, la búsqueda de ayuda, el
abandono de la situación o la racionalización del caso culpando a la víctima,
con la única finalidad de tratar de reducir esta gran actividad emocional. La
elección de una u otra forma depende del balance, entre ventajas e
inconvenientes, que se hace de la situación.
- LA AGRESIÓN: DETERMINANTES Y CONTROL
El ser humano, por naturaleza, es la especie animal más agresiva que habita
sobre la Tierra, ya que es capaz de matar a otros miembros de su comunidad sin
una justificación. Actualmente, los psicólogos han concertado que la persona
agresiva es aquella que tiene una conducta dañina respecto a los demás, que hace
daño a personas que no lo desean y que tiene una conducta socialmente catalogada
de este tipo. A partir de aquí se elaboran diferentes teorías sobre el porqué de
esta agresividad, pudiendo remontarnos a la vieja idea latina del “Homo hominis
lupus” o del instinto agresivo. Freud, posteriormente, la llamó redirigimiento
del instinto de muerte hacia el exterior, que según él, conlleva hostilidad y
agresión. Los etólogos la identifican con un instinto de supervivencia
descargado en forma de energía agresiva. Tras considerarse todas estas teorías
como demasiado negativas, se formuló la de la “Frustación-agresión”, que decía
que toda conducta agresiva se debe a la activación de un impulso agresivo por
una frustración anterior. Por tanto no sería ya una fuerza interna, sino que
pasaría a ser una fuerza externa aunque contemple la posibilidad de que el acto
agresivo no se descargue hacia el agente frustrante, sino contra un chivo
expiatorio. Esta teoría, que tampoco tuvo demasiada aceptación, dejo paso a
otra, aquella que decía que la agresividad era una conducta social que se
adquiere como cualquier otra, que es muy compleja y se debe a una compleja trama
de antecedentes como la recompensa directa de las acciones agresivas, la
observación de modelos agresivos, las frustraciones, el ataque físico o verbal
de otro, el dolor, la cercanía de objetos violentos (armas), el alcohol y las
drogas, una activación emocional fuerte, ciertos factores ambientales o la
obediencia hacia una conducta agresiva.
Por otro lado, la conducta agresiva, también goza de unos mecanismos
desinhibidores, que pueden actuar tanto antes como después de realizar la
acción, que tranquilizan al individuo, tales como la justificación de la
agresión, el desplazamiento de la responsabilidad, la desindividualización, la
deshumanización de la víctima, la atribución de culpa al propio agredido y la
desensibilización del propio agresor.
Para que las conductas agresiones no sean tan frecuentes, se debe aprender y
saber controlar la agresión. Si consideramos la agresión como fuerza instintiva
no propondremos su erradicación, sino una sublimación de esta que puede
realizarse mediante actividades socialmente aceptables, la contemplación de
escenas agresivas o la ejecución de alguna acción agresiva no dañina. Hoy en
día, estos procedimientos no se consideran adecuados ya que no queda claro que
reduzcan la violencia, sino más bien al contrario, la alimentan. Si
contrariamente a esta, mantenemos la postura de que la agresión se adquiere
socialmente, se nos ofrecen una serie de soluciones como el castigo, el castigo
a modelos agresivos, el reforzamiento de conductas alternativas a las agresivas,
ofrecer unos modelos no agresivos, fomentar la empatía o identificación hacia
los demás. La efectividad de estas soluciones es también muy relativa ya que,
peses a su aplicación, la violencia sigue creciendo. Quizás la agresividad sea
producto de nuestra sociedad competitiva que solo se solucionará mediante una
modificación de las estructuras socioeconómicas.
- LAS RELACIONES DE PODER
Buena parte de las relaciones interpersonales se basan en la capacidad potencial
de modificar o influir la conducta otro, es decir, en el poder. Según los
estudiosos French y Raven, los diferentes modos de poder son:
a) El poder de recompensa o capacidad del individuo de proporcionar algún
beneficio o recompensa a otro por dejarse influir.
b) El poder coercitivo o capacidad de un individuo de castigar a otro por no
querer dejarse influir.
c) El poder referente o en el que se trata de identificarse con el poderoso a
quien se intenta imitar.
d) El poder del experto o poder que se basa en un conocimiento o capacidad
especial de un individuo sobre una cierta área determinada.
e) El poder legítimo o poder que se acepta por considerar legítima la influencia
del poderoso.
- EL “LAVADO DE CEREBRO”
Este es un proceso, fruto de la degeneración de una relación de poder, mediante
el que se somete a un individuo a una gran presión para destruir su sistema de
actitudes, opiniones y valores con la intención de substituirlo por otro
distinto. Es una práctica que arranca de la guerra de Corea, siendo utilizada en
aquel entonces por el ejército chino para substraer información a sus rehenes
americanos. Sus procedimientos son el uso inteligente y violento de los
principios de las “comunicaciones persuasivas”, con el objetivo de reducir al
mínimo la resistencia psicológica e ideológica del sujeto, basándose en el
siguiente esquema:
a) Destrucción de la realidad física del sujeto mediante el aislamiento.
b) Humillación constante para rebajar su nivel de autoestima.
c) Crear confusión entre los términos inocencia y culpa, llegándose a aceptar
una culpabilidad inexistente y acusar a inocentes.
d) Alternancia de buenos y malos tratos con el fin de desorganizar la conducta y
actitudes de la víctima, provocándole un dilema entre miedo y esperanza.
e) Tras todo lo anterior, el individuo se vuelve maleable y dependiente, y ya
está listo para recibir el ataque, concediéndose privilegios en caso de que este
colabore.
f) La última fase es la utilización de drogas que pueden tener consecuencias
psicológicas o físicas irreversibles.
- EL GRUPO
Tras el estudio de las interacciones entre las personas, entramos ahora en un
segundo nivel de análisis en el que se integran los anteriores procesos. El
grupo es decisivo para los individuos ya que desde que nacemos hasta que morimos
estamos integrados en diferentes grupos, entendiendo por estos el conjunto, más
bien pequeño, de personas que interaccionan entre sí y guardan una relación de
interdependencia, compartiendo algún tipo de elementos comunes, teniendo
conciencia de grupo y satisfaciendo en él algunas de sus necesidades. A la
pregunta de porqué se forman los grupos se han dado diferentes respuestas,
defendiéndose el instinto de “afiliación”, la obtención de beneficios, la
satisfacción de necesidades o su misión de marco referente, que le convierten en
una herramienta para alcanzar determinadas metas, que en algunos casos, palia la
ansiedad y el miedo y cuyas preferencias de formación son las que se
especificaron como determinantes de la atracción social, aunque puede acarrear
también consecuencias negativas y perjudiciales para sus miembros, es decir,
aberraciones de la afiliación (sectas).
Un hecho importante en este contexto es el entorno físico en el que se
desarrollan los grupos, y que comprende:
a) Factores ambientales o condiciones en que actúan los grupos, también llamados
de preinteracción y que se componen, de entre otras cosas, de las condiciones,
el sentido de la propiedad, el territorio, la proximidad, el espacio personal o
las posiciones .
b) Factores personales o integrantes de del grupo.
c) Factores sociales o estructura del grupo.
d) Factores de la tarea o actividad desempeñada.
En ocasiones, pertenecer a un grupo supone una influencia en la conducta del
individuo que lo integra, tanto por la simple presencia de otros, como por la
interacción con ellos. Hay dos fenómenos de especial relevancia que podemos
considerar los más importantes en lo que a efectos en la conducta respecta:
a) Facilitación social, es decir, la presencia de otros hace más difícil el
aprendizaje de algo, todo y que facilita la ejecución de aquellas conductas que
se han aprendido bien y se dominan. Aquí la presencia de otros es un elemento
activador que aumenta la motivación de las personas
b) Conformidad o cambio de conducta que se da cuando el estímulo sobre el que se
emite un juicio es de carácter ambiguo, la opinión contraria es defendida por un
grupo numeroso de personas, el sujeto se encuentra solo frente a la opinión
unánime de los demás o el individuo valora muy favorablemente al grupo, por lo
que la acatación o la discrepancia depende de la valoración que tengamos del
grupo. Otros efectos del grupo pueden ser los recogidos en el apartado de la
agresión, especificados como desinhibidores.
Tras comprobarse que las decisiones grupales resultan ser más arriesgadas que
las individuales, algunos estudiosos intentaron de dar una explicación a este
fenómeno, llegando a las siguientes conclusiones:
a) Difusión de responsabilidad en el seno del grupo, ya que, en caso de tomar
una decisión equivocada nadie se haría cargo de las consecuencias negativas,
contrariamente a lo que ocurre a nivel individual, en el que se debe acarrear
íntegramente con la culpa.
b) Valor cultural del riesgo, ya que, como nuestra sociedad favorece la
competitividad, valora y premia el riesgo, los individuos estarían en constante
lucha por alcanzar el nivel medio del grupo.
c) Otras respuestas alternativas como el mayor influjo del individuo más
arriesgado o la familiarización con la situación tras la discusión grupal, que
no han resultado ser convincentes.
En síntesis se puede afirmar que las decisiones de grupo son más arriesgadas que
las individuales cuando se da gran importancia al riesgo, cuando en el grupo
participan personas que se perciben a sí mismas como más arriesgadas que el
término medio, cuando existe una discrepancia inicial de idea entre los miembros
respecto al riesgo, y cuando las decisiones, en caso de ser erróneas, no tienen
consecuencias graves para los propios miembros. Finalmente, no parece existir
motivo justificado de preocupación acerca de aquellas decisiones que nos puedan
afectar seriamente y que generalmente se toman en grupos, con nuestra
participación directa o indirecta.
Otro punto interesante en el estudio de los grupos es la figura de líder o
persona que ha nacido para mandar, que puede ser tanto designada como impuesta,
y que ejercerá su liderazgo independientemente de las circunstancias históricas
y de las necesidades que tengan los grupos, poseyendo unas capacidades, una
sociabilidad y una motivación que los diferencia del resto.
Se pueden diferenciar dos tipos de líderes, el instrumental o cuya labor se
encamina a conseguir el logro de los objetivos del grupo, y el socioafectivo o
preocupado porque en el interior del grupo imperen relaciones satisfactorias. Se
pueden formar debido a las circunstancias, fruto de la coyuntura de un grupo o
por la interacción de los rasgos personales con los factores grupales y
ambientales.
El hecho de la existencia de diferentes grupos, crea en muchas ocasiones
situaciones conflictivas a través de las relaciones intergrupales. Estas
relaciones negativas podemos dividirlas en dos grupos:
a) Relaciones de explotación, en las que el grupo mayoritario domina gracias a
su mayor poder y control de recursos al grupo minoritario.
b) Relaciones competitivas, en las que ambos grupos persiguen metas mutuamente
exclusivas o incompatibles, o luchan por una misma meta.
Estas relaciones también dan resultados positivos como son una mayor cooperación
y cohesión en el seno de cada grupo, una mayor identificación de los miembros
con su grupo y una exigencia de conformidad a los miembros.
- LOS PREJUICIOS SOCIALES.
La psicología social estudia también los prejuicios sociales, ya que se
identifican con las relaciones intergrupales conflictivas, y que se definen como
actitudes negativas de los miembros del grupo mayoritario respecto al grupo
minoritario. Suelen distinguirse tres componentes interconectados en su estudio:
a) Cognitivo, compuesto por un conjunto de creencias sobre los rasgos de los
miembros de un grupo, o estereotipo de dicho grupo.
b) Evaluativo, consistente en una evaluación negativa de un grupo junto con
sentimientos de cierta hostilidad hacia sus miembros, o propiamente el
prejuicio.
c) Comportamental, constituido por una tendencia a conductas hostiles y de
marginación hacia los miembros del grupo, lo que suele denominarse
discriminación.
El origen de los estereotipos se ha planteado desde diferentes perspectivas,
como la del “chivo expiatorio” que nos dice que son el resultado de la
agresividad generada por diversas frustraciones y que se descarga en minorías
indefensas. También se ha responsabilizado de ellos a ciertos tipos de
personalidad, como la autoritaria, ya que tiene fuertes prejuicios hacia las
minorías y los disidentes, o aquellos que se sienten en la necesidad de
despreciar para sentirse superiores. Finalmente, el prejuicio se ha establecido
como un problema intergrupal, y esto nos permite definir su causa como inherente
a los conflictos intergrupales o a las situaciones de explotación. También
proporcionan ventajas económicas al grupo dominante, negando derechos a las
minorías, justificando el colonialismo, la explotación de pueblos primitivos,...
En definitiva se puede decir que los prejuicios son un producto social que
adquieren y comparten los miembros de un grupo al tiempo que van interiorizando
valores, normas, actitudes,..
- LOS ESTEREOTIPOS SOCIALES.
También los estereotipos afectan en las relaciones intergrupales. Estos surgen
cuando en el seno de un grupo existe cierto acuerdo sobre los rasgos típicos de
una categoría de personas o miembros de otro grupo. Los hay étnicos, nacionales
o regionales, sexuales, profesionales,... A nivel general, poseen un cierto
fondo de verdad, aunque después no lo cumplan todos sus elementos. Estos
estereotipos surgen y se mantienen porque cumplen determinadas funciones, como
la de justificar actitudes y conductas hacia el grupo estereotipado, funcionan
dando una explicación “lógica” a los prejuicios. Hay una primacía de la
hostilidad, que para justificarse generaría en su propia dinámica imágenes
estereotipadas coherentes con la actitud hostil. Los estereotipos no siempre son
negativos para la vida social, existen estereotipos favorables y de carácter
neutral, que no tienen relación alguna con los prejuicios, simplemente reflejan
la opinión mayoritaria sobre las características de una categoría de personas.
Finalmente, debemos distinguir entre autoestereotipos, o lo que un pueblo piensa
de sí mismo, y heteroestereotipos, o lo que otros pueblos piensan de él.
- REDUCCIÓN DE PREJUICIOS Y DEL CONFLICTO INTERGRUPAL.
Los procedimientos que desde distintas perspectivas se han propuesto para
solucionar los conflictos intergrupales y reducir los prejuicios y los
estereotipos negativos son variados. Uno de los procedimientos. Aquellos que
sostienen la teoría del “chivo expiatorio” aconsejan la reducción de las
frustraciones innecesarias e infantiles , ya que son las generadoras de la
hostilidad, proponiendo tratamientos psicológicos para su curación. Otro
procedimiento que se aconseja es el contacto entre miembros de los grupos en
conflicto, y para que sea positivo de debe dar que el contacto se realice a
niveles igualitarios de status, que se trate de contactos profundos y no
meramente accidentales, que los miembros del grupo minoritario no se comporten
en ellos de un modo que “pruebe” los estereotipos y “justifique” los prejuicios,
que el contacto tenga lugar en actividades agradables y recompensantes para
ambos grupos y que esos contactos sean apoyados por la autoridad y por el clima
social. Estos procedimientos no conducen a nada positivo, según Sherif, si no se
introducen en la situación unos objetivos importantes, únicamente alcanzables a
través de la colaboración de los miembros de los grupos en conflicto. En
determinados conflictos intergrupales que poseen una fuerte base económica o
política, los procedimientos de reducción son:
a) Negociación, consistente en un conjunto de conversaciones entre
representantes de los grupos enfrentados, con el fin de llegar a un acuerdo
satisfactorio.
b) Arbitraje, en el que las partes contendientes afirman su voluntad de
someterse a la decisión de una tercera instancia.
c) Mediación, que tiene lugar cuando se produce una negociación entre ambas
partes en presencia de una tercera, neutral, que facilita las conversaciones,
elimina bloqueos y distorsiones, formula propuestas,... pero que no tiene poder
para imponer una solución.
d) Reciprocidad graduada, o recurso ante conflictos avanzados.
Estas soluciones, por desgracia, no siempre surten efecto, pudiendo llegar a que
los conflictos en destructivos, pudiendo llegarse al enfrentamiento bélico, que
en vez de solucionar el problema, lo empeora.
- LA DESVIACIÓN SOCIAL: LOS GRUPOS MARGINADOS.
En nuestra sociedad pueden encontrarse grupos minoritarios que al desviarse de
la norma socialmente establecida dan lugar a grupos marginados, tanto por su
sociedad como por los grupos dominantes. En la mayoría de casos, las causas de
esta marginación son las situaciones anómicas, en las cuales se opta por seguir
metas diferentes a las establecidas socialmente, o por la utilización de métodos
no legítimos para conseguirlo. Los factores causantes de la desviación podrían
ser el analfabetismo, el bajo nivel económico, integración en una nueva
sociedad, algunas enfermedades,... Hay una teoría llamada del etiquetamiento,
que dice que al principio no hay conductas desviadas en sí, sino que lo son para
los grupos dominantes, y en consecuencia se puede decir que son estas clases las
que crean las desviaciones. Tras un acto catalogado de desviado, el individuo
sufre un proceso de marginación que terminará con su exclusión del circulo
social al que pertenece, teniendo por tanto que alternar con gente a la que se
ha catalogado como se ha hecho con él. A partir de aquí, la sociedad impedirá al
desviado su acceso a ciertas posiciones sociales, obligando a este a recluirse
en un determinado ámbito social.
- LA CONDUCTA DE LAS MULTITUDES.
El cuarto y último nivel de la interacción humana es el que se compone de las
multitudes o conjunto de individuos próximos entre sí y que reaccionan ante un
objetivo común, siendo su conducta acompañada de fuertes componentes emocionales
y cierta desorganización debido a la interrupción de sus pautas de
comportamiento habituales, siendo algo más que un mero colectivo o agregados de
personas. Su estereotipo es el de un elemento homogéneo y negativo, aunque como
ya hemos visto, no es una definición demasiado acertada. Existen varios tipos de
multitudes, que pueden ser agresivas o agrupadas en torno a un blanco,
expresivas o que tratan de expresar tanto alegría como dolor, evasivas o de
escape y adquisitivas o con fin de obtener un bien escaso.
Si en las multitudes agresivas la meta es dañar a alguien, y en las multitudes
expresivas es dar salida a determinados sentimientos, en las evasivas el
objetivo es escapar de un peligro o una amenaza. De este tipo de multitudes se
deriva una conducta, la de pánico, que surge cuando la multitud se encuentra
frente a una amenaza abrumadora e inminente, y también cuando las posibles
salidas se consideran insuficientes para todos los individuos. Si la escapatoria
es fácil todo se desarrolla ordenadamente, y si no hay posible escapatoria
tampoco cunde el pánico ya que no hay posible competencia por una salida
inexistente. El pánico requiere posibilidad de escapar y de quedar atrapado, ya
que el individuo desorganiza su conducta y se comporta egoístamente. Junto a
este tipo de pánico podemos destacar el adquisitivo, que se define como
conseguir el objetivo y no lograrlo si otros se adelantan.
Otro término a diferenciar es el de desastre o catástrofe inesperada que
perturban gravemente a una comunidad destruyendo tanto elementos físicos como
vidas humanas. En estas situaciones se altera el orden social y la conducta de
los individuos, requiriendo ayuda exterior.
Pueden ser impredictibles ( accidente aéreo) o levemente previsibles (
inundación) y por otro lado instantáneas ( terremoto) o duraderas ( inundación).
En estos casos el pánico no suele ser frecuente, sino que cunde la
desmoralización, el aturdimiento o apatía. Fomentan la aparición de líderes
improvisados y dejan unas secuelas imborrables.
- LOS RUMORES
Uno de los fenómenos más importantes de las multitudes es la propagación de los
rumores o afirmaciones que circulan de persona a persona, que se refieren a
algún asunto de interés público, y que se transmiten como si fueran verdaderos
aunque no están verificados.
Para que pueda aparecer un rumor, este debe referirse a un asunto sobre el que
exista una cierta ambigüedad y además debe tratar un tema importante. Partiendo
de aquí podemos diferenciar distintos tipos de rumores como son aquellos que
expresan deseos o anhelos, los que tratan sobre miedos y amenazas, los que
tratan de crear hostilidad, los impetuosos y los sigilosos. El proceso para su
transmisión tiene unas leyes básicas que son la ley de la reducción o de la
pérdida de detalles, la de la acentuación o de relevancia de ciertos puntos, la
de asimilación o de asimilación, reorganización y modificación para hacerlo
congruente con la mentalidad de los autores del rumor. Suelen asimilarse a
situaciones de crisis, guerras o de descontrol, aunque también se dan en la vida
cotidiana, eso sí, en un reducido circulo. Los procedimientos para su control o
reducción del origen y de su transmisión, se basa en el ofrecimiento de
información completa y exacta, la difusión rápida y la organización de campañas
anti-rumores.